Trascrizione
Desde la Logia Superior se pueden ver claramente innumerables escudos pintados y esculpidos. ¿Sabrían decir cuántos son? Parece que en todo el palacio hay casi 3000: si tienen ganas de ponerse a contar...
Los escudos recuerdan a rectores y consejeros de la Universidad de Padua. Estos no eran más que estudiantes que eran elegidos para ocupar cargos específicos de representación. Desde sus inicios, la Universidad de Padua se organizó como una corporación libre de estudiantes divididos en dos grandes grupos: los citramontanos (los italianos) y los ultramontanos (los no italianos). En cada grupo había luego específicas “nationes”, según el país de procedencia.
En aquel tiempo, los estudiantes aprobaban los estatutos, elegían a los rectores dentro del cuerpo estudiantil y seleccionaban a los docentes, a quienes pagaban con el dinero recaudado de las colectas.
Para cada asignatura se organizaban dos cursos, el mismo día a la misma hora. Los estudiantes eran libres de seguir al profesor que consideraban mejor, no solo por sus conocimientos en la materia específica sino también por sus habilidades didácticas. Por ejemplo, se evaluaba muy negativamente al docente que leía o recurría demasiado a menudo a sus apuntes.
De este modo, se estimulaba la competencia entre profesores y se garantizaba la alta calidad de la enseñanza.
En 1688, la Serenísima decidió prohibir los escudos, por un lado para preservar los más antiguos, y por otro para evitar que se convirtieran en motivo de disputa entre los estudiantes.